Dificultades de la educación a distancia
La educación a distancia, o modalidad e-Learning, está vinculada con sociedades relacionadas con los medios electrónicos y virtualidad dirigida al proceso de enseñanza y aprendizaje con la ayuda de las TIC. Otra modalidad mixta es el blended learning que se refiere a la enseñanza remota o virtual junto con la actividad presencial.
En la evolución de educación no presencial, se tiene cinco generaciones importantes: la primera, basada en elementos como la epístola y material impreso; la segunda, propia del campo audiovisual y con material impreso; la tercera, que abarca las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y soporte de procesos formativos; la cuarta, enfocada en páginas web, wikis, blogs, webquest, webconferences, redes sociales y plataformas de aprendizaje en línea; y la quinta, más interactiva, que incluye telepresencia, inteligencia artificial, mundos virtuales, realidad aumentada y animaciones 3D (Yong et al. 2017). En esta línea, en la realidad geográfica del Perú, la educación a distancia de primera, segunda y tercera generación juega un rol muy importante en la alfabetización y la instrucción de la población rural y alejada; a diferencia de las que se encuentran en zonas urbanas que cuentan con más facilidades, posibilidades y ventajas de instruirse y capacitarse con los elementos de tercera generación.
Antes de la pandemia, las formas convencionales de enseñar y aprender iban siendo desplazadas por la educación a distancia, utilizándose estrategias de aprendizaje que permitían el trabajo autónomo, actividades cooperativas y colaborativas donde todos los estudiantes aprenden uno de otros mediante las redes sociales o en comunidades de aprendizaje en soportes digitales o por plataformas o entornos virtuales de aprendizaje con finalidad docente. Cada vez hay más instituciones que recurren a esta modalidad (García, 2017). Sin embargo, este modo de aprendizaje es común solo en las zonas urbanas del país porque hay mayor acceso a internet, luz, adquisición de equipos y de personal con la capacidad de instruir sobre el manejo de estas tecnologías.
En el inicio de la pandemia, los alumnos, debido al confinamiento impuesto por las autoridades de salud, tuvieron que seguir sus clases, desde sus casas, ya sea por internet, radio o televisión, a través de la implementación de plataformas y programas informáticos creadas por los Gobiernos para cubrir las necesidades educativas, facilitar la docencia en línea en todos los niveles de estudio, y reducir al mínimo las pérdidas curriculares (García, 2021). Esta situación de adaptación a la realidad virtual fue más complicada para los profesores y alumnos de las zonas alejadas de nuestro país, ya que el servicio de telefonía y de internet era deficiente; incluso, en la actualidad, este problema aún persiste en algunas zonas y tambien en la capital cuando cae el sistema.
Entre las dificultades y desventajas de la educación a distancia, cuya aplicación fue sorpresiva debido a la pandemia COVID-19, se tiene las siguientes: la complejidad que resultó pasar de los modelos educativos presenciales a virtuales; menor calidad académica; carencia de acceso a internet por la ubicación de la zona geográfica o por factores económicos; falta de apoyo o tutoría virtual; ausencia de homologación académica de títulos y grados; mayor deserción estudiantil por no contar con apoyo económico o no tener acceso a los avances tecnológicos; problemas de salud mental por falta de socialización y de interacción; modificación de la estructura pedagógica; falta de concentración de los estudiantes que ocasiona ineficiencias y retrasos; necesidad de más disciplina y constancia; disposición de recursos y soporte tecnológico. Entonces, la aplicación del entorno virtual no debe permitir las desigualdades en la sociedad —de género, nivel socioeconómico o etario— para que tal modelo sea un medio de integración social que facilite el acceso a la educación (Barrientos et al. 2022).
En la actualidad, de acuerdo con Covarrubias (2021), se busca la humanización de los docentes, del sistema y la sociedad para que la educación sea mixta o híbrida, no solo bajo el uso de las herramientas tecnológicas a través de diferentes dispositivos que limitan el crecimiento, creatividad y expansión intelectual en quienes no tengan acceso a las herramientas del mundo globalizado (red y tecnología). Por lo tanto, el proceso educativo actual del Perú debe enfocarse en formar futuros ciudadanos con sensibilidad social y valores.
Como conclusión de esta presentación, se enfatiza en la obligación de las autoridades de adquirir de equipos tecnológicos e implementar la interconectividad a internet en todos los lugares de nuestro territorio, ya que la población tiene el derecho de acceder a una educación a distancia de calidad, actualizarse y obtener conocimientos que les permita progresar para que resulte en beneficio personal, familiar y social.
REFERENCIAS
Covarrubias Hernández, L. Y. (2021). Educación a distancia: transformación de los aprendizajes. Telos: Revista De Estudios Interdisciplinarios En Ciencias Sociales, 23(1), 150-160. https://doi.org/10.36390/telos231.12
García, L. (2017). Educación a distancia y virtual: Calidad, disrupción, aprendizajes adaptativo y móvil. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 20(2), 9-25. https://doi.org/10.5944/ried.20.2.18737
García Aretio, L. (2021). COVID-19 y educación a distancia digital: preconfinamiento, confinamiento y posconfinamiento. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 24(1), 9-32. http://dx.doi.org/10.5944/ried.24.1.28080
Yong, E., Nagles, N., Mejía, C. & Chaparro, C. (2017). Evolución de la educación superior a distancia: desafíos y oportunidades para su gestión. Revista Virtual Universidad Católica del Norte, (50) 80-105.
http://revistavirtual.ucn.edu.co/index.php/RevistaUCN/article/view/814/1332
